"Amor mío, amor mío.

Y la palabra suena en el vacío. Y se está solo".

Vicente Aleixandre.

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viernes, 23 de marzo de 2012

Por fin viernes


Sí, por fin es viernes. Y terminó la semana. Eso digo siempre, me siento feliz porque por fin llega el fin de semana para descansar... ¿quién dijo descansar? Bueno, lo tomaré como que por lo menos tengo tiempo durante sábado y/o domingo para hacer alguna de las cosas que me apasionan, como leer, escuchar música, ver una buena peli o, como ahora, escribir. También busco el momento de llegar a casa y mirar por la ventana, viendo esta imagen comprenderéis por qué.

Es lo que me da vida: La bahía de Santander al fondo. El mar, ese que siempre espero que me salude encendiendo su luz, es como un código que tenemos él y yo, a veces siento que necesito ver esa luz y me asomo a la ventana por la noche, y me quedo un rato observando.

También observo a la luna, que cuando está en fase de luna llena me regala su reflejo en el mar y me quedo como anonadada, como hipnotizada, imaginándome en medio de ese halo de luz sobre el agua, es un momento precioso que me da vida.

Una vez, hace años, llegaba a casa de madrugada después de una de esas noches de juerga y, por mi calle, vi la luna llena y la luz que irradiaba en el mar, como si fuera una luz que salía de debajo del agua, y me atrajo hacia la avenida, para verla mejor, para hacerme cómplice de su belleza. Son momentos que te llenan de energía, momentos únicos en los que te sientes especial por estar ahí.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Nostalgias por adelantado...


Debo reconocer que nunca fui muy sentimental que se diga, no sé por qué, simplemente no me salen los sentimientos a flor de piel fácilmente, por lo tanto experimentar ciertas situaciones o sentimientos para mi es bastante conflictivo ya que no los puedo desmenuzar y analizar, tal vez deba soltarme poco a poco en ese aspecto de mi vida.

Hace unos días recordé situaciones en las que mi cuerpo y mente no se coordinaban en definir qué era lo que sentía en realidad, ya que me invadían como oleadas la angustia, el dolor, la tristeza y la incertidumbre, pues el alejamiento de ciertas vivencias por el traslado a una ciudad distinta, no desconocida, simplemente distinta, pero muy lejos de quien formaba parte importante de mi vida, hicieron que me encontrara con el sentimiento de "extrañar".

Entendía que uno podía extrañar cuando uno ya estaba lejos y muchas cosas habían pasado o simplemente el tiempo transcurrido hacía que extrañases, sin embargo cómo es posible extrañar antes de haberse alejado o antes de haber transcurrido un tiempo?

Lo único que sé es que en el primer momento en que nos vimos ya te extrañé y los cafés y charlas que tuvimos fueron una despedida anunciada, y el viaje de vuelta sólo me hizo recordar esa angustia e incertidumbre que alguna vez sentí.

Y es que aún hoy, te extraño...

miércoles, 7 de marzo de 2012

Comodidad para enfrentarte a ti mismo...


Alguna vez he sentido que podría hacer muchas cosas que provoquen una reacción en otras personas, como bailar en una plaza, actuar improvisando, o simplemente decir lo que siento sin ningún tipo de remordimiento, sin embargo llegado el momento me achico y simplemente no lo hago, siempre me pregunté por qué, ¿sería mi timidez?... según algunos amigos míos la timidez no es específicamente una de mis atribuciones, (eso tal vez tenga que evaluarlo con más detenimiento), entonces, tal vez el ambiente que me rodea no me permite mostrar en su totalidad mis sentimientos internos, eso es factible.

Las personas que te rodean te dan un ambiente en el cual puedes funcionar con todas tus capacidades o también limitarlas, así, mientras más cómodo te sientas, te expresarás con mayor libertad, mientras que si el ambiente en que te desenvuelves no te produce comodidad sólo encontrarás sentimientos internos de frustración y baja autoestima.

Considerando esto, ¿puede ser posible que una atraiga el ambiente con el que desea desenvolverse?, ¿qué cada uno esté rodeado de las personas que reflejen el ánimo o circunstancia personal que se atraviesa?... Creo que sí, si uno hace una retrospectiva de su vida y se fija en las personas que lo rodearon durante las etapas de su crecimiento no sólo físico sino sobre todo mental, verán muchas similitudes de esas personas con el carácter o circunstancia personal que atravesaba en ese momento.

Tal vez todo en nuestras vidas se trate de crear nuestra propia comodidad para un mejor desenvolvimiento y crecimiento personal. Y tú, ¿estás dispuesto a crear tu propio ambiente?

lunes, 5 de marzo de 2012

Pasión


Todos tenemos actividades que realizamos con PASIÓN y a las cuales si bien no las identificamos a primera vista, siempre resultan ser las que mejor realizamos entre todas.

Ahora que he vuelto a bailar me he dado cuenta de ciertos detalles que extrañaba, puede que hasta suene masoquista pero es la verdad, tener los músculos entumecidos de dolor y cansancio muscular, pero estar eufórica por dentro y por fuera, esa casi adicción a las sesiones de ensayo, a entregar tu cuerpo hasta que la última gota de sudor se desprenda de él, son cosas que solamente las había experimentado cuando practicaba baile en la Universidad, recuerdo haber estado más de 6 horas ensayando, bañada en sudor por el esfuerzo, pero a la vez sedienta por sacar el paso correctamente.

Cuántas veces compañeros de la facultad me decían con ánimos totalmente exaltados: "Me voy a amanecer para el proyecto", y uno sabe lo que significa ese "amanecer", tener los ojos hinchados y enrojecidos frente a la pantalla del ordenador, las ojeras del día siguiente que llegan hasta la comisura de la boca, sentir frío durante todo el día aunque estés realmente abrigado y por último unas ganas de dormir que ni en 10 noches consecutivas de sueño se puede recuperar. Pero el hecho de amanecerse y las consecuencias de ello no son el hecho, sino el haber pasado la noche y el amanecer viendo tu proyecto salir a la luz como si del nacimiento de un bebé se tratara, sentir que diste todo, incluso más de lo que podías para que todo saliera como pretendías.

Ahora es cuando realmente me doy cuenta que las cosas que se realizan con PASIÓN son las que dan otro matiz a tu misma cotidianidad, porque uno despierta al día siguiente con más energía de la que pensaba que podría tener y creo que en algún momento todos pasamos por lo mismo ya sea diseñando, bailando, calculando, filmando, desarrollando nuevos paquetes informáticos, haciendo música o cualquier actividad que realicemos.

Es por esto que la Pasión es un Dolor que llena el Alma.

viernes, 2 de marzo de 2012

Valor para decir ... TE QUIERO


Siempre he tenido esa intriga de saber si la frase: "Te quiero" tiene ese valor en realidad, muchas veces he escuchado a personas decirlo como parte de su saludo o despedida pero sin esa emoción por las palabras que está diciendo... y entonces mi duda: Realmente la quieres?

Aunque parezca difícil de creer, tal vez incluso peque por insensible, me he dado cuenta que no he demostrado mis sentimientos para con otras personas, hasta el momento no les he dicho a mis padres cuánto significan para mí, el amor que siento por ellos y que incluso sufro mucho cuando ellos sufren, a mi hermana lo mucho que me hace falta cuando no está, y no puedo hablar con ella, a esos amigos que siempre estuvieron en los buenos y en los malos momentos por los que he pasado, cuánto los quiero por darme su cariño incondicional, y a esa persona que hizo nacer algo tan bello de la nada y poco a poco se transformó en lo más hermoso de mi vida, aunque hoy ya no esté a mi lado.

Puede ser duro, extraño o raro decir a alguien que le quieres, te pueden tachar de cursi, pero siendo alguien tan cercano, podría hacerlo, quizás ellos también sufran como yo al no saber decirlo tampoco. ¿Cómo es que decir esas palabras cuesta más que insultar?, ¿acaso el amor que uno siente no puede más que el desprecio para con los otros?

No lo sé, sólo pienso en el tiempo que he perdido sin haberles dicho a todos ellos lo que siento, ya no son tan jóvenes como para decirte que tienes una vida por delante para decírselo, y aun así…

Una nunca sabe cuándo te llega la hora de decir adiós, así que ahora es cuando debo decir lo que siento.

domingo, 26 de febrero de 2012

Cuando ciertas experiencias te dejan sin voz...


Cada vez me voy convenciendo más de que todas las experiencias que vivimos marcan en nuestro cuerpo su paso, así como los años en las arrugas de nuestro rostro, todas nuestras experiencias se van mostrando en formas muy sutiles como pequeñas marcas para no olvidar los momentos vividos.

Este año me fui hasta Tenerife donde la euforia, la adrenalina y la alegría contagiada por los grupos que pasaban por la calle en el desfile de inicio de fiestas fue la que dejó rastro en mi voz, simplemente con cada uno de ellos los gritos de apoyo, cantos y aplausos se hicieron sentir, las graderías vibraron con los pasacalles.

Las bandas por su parte mostraron como nunca que son parte importante del Carnaval y que ellos no deben ni serán limitados en sus demostraciones, en esta puesta en escena, todos los músicos mostraron sus destrezas antes de que la fiesta y el alcohol hiciera de las suyas, y a lo largo del recorrido hicieron retumbar la música en toda la ciudad.

Ahora sin voz por la alegría demostrada y compartida en el Carnaval pienso de nuevo en el regreso y en comenzar mi semana, la voz ya la recuperaré con un poco de miel y limón, pero en el transcurso de recuperación recordaré cada uno de los momentos vividos en este Carnaval.

jueves, 23 de febrero de 2012

El diamante interior


"A veces resulta difícil conocer y aceptar los diversos aspectos de nosotras mismas. A menudo hay fragmentos que deseamos ignorar o rechazar. Aceptar verdaderamente todas las partes de nosotras mismas tal como somos nos permite crear un clima en el que puede tener lugar la transformación. Una forma de pensar en nosotras mismas es considerarnos como diamantes, dotadas de numerosas facetas destinadas a reflejar la luz. Cada una de nosotras es un diamante único y especial. No hay nadie más como nosotras. Al ser buenas amigos de nosotros mismos, necesitamos explorar todas nuestras facetas y valorarnos con realismo al observar cada uno de los aspectos de nuestro ser.

Cada faceta, por oscura que pueda parecer, reflejará la luz con claridad cuando esté completamente limpia de viejas heridas, creencias y pautas. Se necesita tener una gran paciencia y valor para celebrar aquellas facetas que reflejan libremente la luz de nuestro yo superior, y para empezar a curar suavemente aquellas otras que han sido negadas porque se han visto nubladas y obstruidas. Para contribuir a interiorizar el símbolo de ti misma como un diamante, cierra suavemente los ojos e imagina que te encuentras al borde de un lago. La superficie está absolutamente en calma, como un espejo.

Un pequeño punto de luz empieza a reflejarse a partir del agua y pronto se transforma en una luminosidad hermosa y trémula, como si miles de brillantes diamantes bailotearan sobre la superficie del lago. Visualiza la luz que se expande para incluirte a ti.

Siéntete a ti misma y todo el lago como un solo y enorme diamante que refleja la luz y el amor a tu alrededor, hasta que abarque a tu familia, tus amigos y finalmente, a todo el mundo, en su globalidad.

sábado, 18 de febrero de 2012

Adelante...


¡No te detengas en el camino! ¡No importa cuántas veces hayas caído, sino cuántas veces te has levantado! ¡Lleva en tu mente la certeza de que cuando una puerta se te ha cerrado otra más grande te espera abierta al final del camino!

Cuando sientas que las fuerzas te abandonan, recuerda otras veces, que sí estuviste sin ellas, ¡y al final con tesón y confianza, las cosas se solucionaron!; y todo esto porque actuaste bien y con la conciencia limpia, pero sobre todo... porque tenías fe en ti misma. Redobla tu esa fe y con ella alienta tu esperanza en la seguridad de que el mañana será mucho mejor.

¡¡¡Arriba ese ánimo!!!, sigue adelante con la vista al frente y el paso firme, que nada te detenga.

lunes, 6 de febrero de 2012

El Amor no muere Nunca


Tal vez nunca encontremos aquellas cosas que se han perdido. Tal vez hasta su nombre olvidemos, sus colores y la sensación que nos producía, porque otras cosas sustituyen su ausencia, porque otras cosas nos provocan risa, a veces llanto, un poco de vida sin más. Pero lo más importante, tal vez sea, que a pesar de todo, siempre intentamos recrear el sueño a la luz del día a pesar del olvido en la oscuridad de la noche.

El amor no se olvida ni se apaga jamás, siempre renace, a cada instante, con cada soplo de aire que se escapa en un suspiro, siempre renacerá, aun cuando no haya lugar, aun cuando no haya un horizonte cercano, aun cuando, cansados bajo el peso de la tarde, nos entreguemos a oír el canto de los pájaros, entonces resurgirá del corazón un latido especial, un latido que no es igual a otros, un latido que después de todo es una nota del alma, inigualable, indescifrable y luminosa, un latido de amor.

A partir de él, el mundo tiene un nuevo color, una nueva fragancia que destila olor a flores frescas de campos verdes y jardines en flor, porque algo cambia cada vez que la angustia deja su lugar por un momento y es lentamente reemplazada por la sensación de plenitud que sólo se alcanza empezando a perdonar y a perdonarse, cuando comprendemos que a pesar de no tener palabras para llamar a lo que no está, todavía podemos acelerar el corazón con la tibieza de una melodía, la que a lo mejor nos conduce a encontrarnos con nosotros mismos y allí dejar en un abrazo sincero la amistad y la sinceridad, la comprensión y la verdad.

El cielo que vemos hoy es el mismo que brilló hace miles de años y sin embargo no es igual, porque los ojos que lo ven siempre son nuevos y la mirada que recorre los espacios refleja en cada cosa algo de sí misma, porque el puente trazado no parte de las cosas, sino que nace en el corazón y busca su destino entre luces y sombras, entre lo que se ve y lo que no se ve.

Los momentos pasan siempre y solo nos queda la sensación de haber tenido y ya no tener, porque somos plenos cuando estamos frente a las cosas que tocamos, que miramos, que amamos. Luego, como la arena se escapa entre los dedos, así se nos van los momentos quedándonos con la esperanza de volver a atrapar el instante en que por una norma no escrita de la vida misma nos tocó ser felices.

No hay que apenarse por lo que se va, aun cuando la tristeza lance bocanadas de aire ardiente sobre nosotros mismos y seamos poco más que nada en ese momento, algo así no nos debe consumir, algo así es un canto que la vida a veces suele cantar, después vienen los tiempos felices y las ausencias se llenan de recuerdos, y los recuerdos nos hacen buscar aquellas cosas nuevas para volver a empezar.

El amor no se muere nunca ni se apaga jamás, detrás de cada paso dejamos algo que nos puede volver a atrapar, y enfrente de cada camino siempre habrá, para alguien más, un nuevo lugar.

martes, 31 de enero de 2012

Cambios..... Crecimiento


En algún momento de la vida una mira hacia atrás para ver su avance o sólo por curiosidad para recordar momentos, y una se da cuenta que la vida puede haber transcurrido ante sus ojos y una en ella sin un rumbo claro... ¿Puede esto ser desesperante?

En algún momento me pasó esto y creo que fue el mejor momento en toda mi vida porque me puse a pensar lo que realmente esperaba de mi misma y de la vida, creo que por primera vez vi la luz en el camino a seguir. Y aquí estoy, en la búsqueda de mi misma, creo que este proceso no terminará nunca, en algunos momentos será más notorio y en otros no tanto, pero el proceso continúa...

Así que brindemos por un encuentro con la vida... 

miércoles, 25 de enero de 2012

De atardeceres y amaneceres...



Tal vez nunca termine de entender por completo la magnitud que puede implicar un amanecer y un atardecer, posiblemente porque estos van cambiando de sentido conforme una también les va asignando nuevos significados, ya sea por las nuevas circunstancias que te dan una nueva forma de pensar o bien porque se complementa la idea que inicialmente se tuvo.

Sin embargo puedo decir que ESTE amanecer y el posterior atardecer, que no podré mostrar y que sólo pueden quedar grabados en mi mente, y quizás también en mi cuerpo, tuvieron un significado mucho más allá que el sólo paisaje o la experiencia de un ceremonia a la que nunca antes pude asistir, esta vez fue algo sobrecogedor por la simpleza y a la vez la fuerza con la que ambos implantaron en mi ser un imaginario sobre lo que la vida es.

El amanecer, los primeros rayos de luz que te bañan y te dicen: Estás vivo y debes dar las gracias por un día más, un día más de alegrías, sobresaltos, ternura, malos entendidos, complicaciones, un día más de VIDA, esa vida que sólo puede mostrarte que más allá del dolor y los egoísmos es posible continuar y compartirla, hacer de ella no sólo una hoja más dentro de tu bitácora individual sino también percibirla como parte de algo más grande y más importante: parte de una familia. Este amanecer es aprender a apreciar aquello que una vez dijiste NO, es un te perdono y te espero siempre con los brazos abiertos.

Este atardecer, que si bien te dice que el día, con sus complicaciones y experiencias ya termina, significa también, cierto sentimiento de consuelo por saber que ya pronto podrás descansar y sentir el cansancio del cuerpo apoderarse de ti y relajar los músculos para al día siguiente continuar la lucha. Este atardecer implicó que terminas una etapa, muy cierto, pero también el inicio de una nueva con horizontes más amplios y tal vez, caminos nuevos por recorrer, pues están ahí para ti, y si sólo optas por mirar no podrás saber que había más allá, en ese horizonte lejano y a la vez tan cercano que casi lo puedes palpar.

¡¡¡Atardeceres y amaneceres, hagan de mi cuerpo y mi vida su lienzo de mensajes que no puedan ser borrados como la arena por la corriente del agua al pasar sobre ella!!!

miércoles, 11 de enero de 2012

No puedo dormir



Estoy algo jodida: esta tarde he visto a dos personas que, se supone, ya no están en mi vida y por lo tanto son irrelevantes. Sin embargo su mera presencia me recuerda momentos de infortunio que todavía no he superado. Ella y él eran todo mi mundo, pero eso se torció y ya no queda nada de los vínculos que nos unían. No voy a mentir: me jode verles, me duele haberlos perdido, me afecta evocar todo aquello. Me dicen que no tengo que darle importancia, que ellos ya no están en mi vida. Y aunque sé que tienen toda la razón, yo no soy capaz de olvidar. 

martes, 3 de enero de 2012

Un vuelco



Dice una persona a la que yo quiero que el maestro aparece cuando está preparado el discípulo. No lo había experimentado nunca, pero quizá esta vez sea lo que ha pasado. No ha llegado ningún maestro, pero una situación se ha hecho visible. Una situación que existía anteriormente, pero que yo no llegaba a ver en toda su dimensión. Gracias a quién ha sabido actuar sabiamente y ha tenido la delicadeza de hacerme partícipe.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Soy una irreflexiva


Las cosas que me vienen hoy a la mente tienen que ver con el pensamiento a cerca del pensamiento: es decir, con el “metalenguaje” (tranquil@s, no me pondré muy trascendente). No reflexionamos suficientemente a cerca de lo que pensamos. Incluso no pensamos sobre los pensamientos que están ocultos tras lo que hacemos. Y así nos va (me va). Bueno, pues ya lo dije en el título de la entrada: soy una irreflexiva. Algunas veces me doy cuenta y algunas otras intento cambiarlo reflexionando un poco más. Por cierto, que no estoy segura de que el amor y la pasión sean diferente cosa.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Ángeles



Hoy, en casa de una amiga, ella me ha echado las cartas de los ángeles. Ha sido muy curioso, porque lo que ha salido me cuadraba perfectamente. Y digo yo: será que esas frases siempre cuadran, porque son abiertas, pero... es que la frase era muy pertinente para mi circunstancia. Y entonces me digo también: ¿es que las frases de aliento llegan siempre en el momento más oportuno? Sea como sea, me ha dado un momento de sosiego y un empujón de confianza. Da lo mismo si me adivinó algo o no. Sólo por hacerme pensar de manera positiva, merecen la pena las cartas de los ángeles.

Muchas gracias a mi amiga.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Hoy es hoy


Pues pensaba hoy sobre lo que me faltaba para estar alegre, para disfrutar de una de las personas a las que amo. Y se asomó el pensamiento del deseo. Creo que quiero juntar el amor y el deseo. Y no tengo sosiego porque no se juntan. Y lo llevo muy mal. Me entristece sin remedio verlo a mi lado sin poder compartir caricias, besos y todos esos pequeños grandes gozos. Y cuando yo me entristezco, él lo nota y me rechaza. Y es un círculo vicioso del que no sé salir.

Voy adentrándome cada vez más en mí. Cada vez sé dar (y darme) menos explicaciones. Cada vez callo más. Cada vez soy menos simpática, menos agradable. Cada vez me alejo más de las personas, en especial de las personas a las que quiero. Y lo noto y no me gusta. Y creo que mi amargura es dolor antiguo aún no compartido.

¡Qué así no sea!     

sábado, 3 de diciembre de 2011

Todo empieza


Necesito liberar. Necesito sacar todo tipo de pensamientos. De los más importantes, hasta los más inútiles, pasando por los más irreales. Me siento perdida dentro de este mundo de seres humanos que se relacionan y dejan de relacionarse, se enamoran, sienten, lloran y ríen. Quizás sea una locura, quizás no; pero necesito intentar resolver mi vida, encontrarme a mí misma y sentirme a gusto en este difícil mundo. Por eso quiero, por eso voy a empezar a escribir.


Necesito contar las cosas que pienso, las cosas que siento. Necesito sentirme oída y escuchada, comprendida, aprehendida. Esto viene de hace ya mucho tiempo, cuando ni mi nombre era mío. Ahora las cosas han cambiado, ya no soy aquella persona. Sé que no soy mejor (probablemente nunca fui buena), pero tampoco peor, ni mucho menos igual.

Quiero explicar lo que hago día a día, enseñar mis reflexiones y dejar que los demás vean que no son extraños, que son personas iguales a cualquiera. Quiero explicar mis puntos de vista y escuchar los de los demás. Eso pretendo aquí. Yo no tuve a nadie porque no tenía ojos para ver. Sé que si alguien te ayuda a abrirlos, el camino correcto es mucho más nítido. Esto es lo que he aprendido de aquellos años. Más adelante, si me atrevo, contaré lo que pasó.