
No
soy de lágrima fácil, y creo que lo demostré aquella tarde frente a su cuerpo
inerte. Todavía no he sido capaz de echar una lágrima, y no por
no sentir lo que pasó, o por no echarle en falta. Siempre me dijeron que lo
guardaba todo dentro, y creo que tienen razón. Hasta escribir estas cuatro
líneas me está costando más de lo que debería. ¡¡¡ Esta maldita coraza interior…!!!
No soy fuerte, tampoco insensible, solo una persona extraña en cuestión de demostrar
los afectos, y así me va…
Estoy
dejando llevar mi mente sin ponerle muchas trabas en cuanto a lo “literario”,
pues siento que si me entretengo en pensar cómo decirlo, más bien cómo
escribirlo, mi mente se parará en seco y no saldrá una gota más de este dolor
que llevo dentro. No sé siquiera si hago bien en exponer todo esto aquí, al
alcance de todos, ni si servirá de algo, pero como este blog fue concebido como
terapia, aquí queda.
¡¡¡Papá te
echo de menos!!!
Soledad me quedo con tus palabras porque yo también noto su ausencia, la suya y la de mi madre, aunque aquí siguen, a mi lado, de otra manera pero nunca saldrán de mi corazón porque son parte de mi ser.
ResponderEliminarUn abrazo,
Tienes razón, son y serán parte de nosotras.
EliminarBesos
Gracias a Dios yo aún tengo mis padres, tus letras son muy emotivas, llegan muy adentro del corazón.
ResponderEliminarTe dejo un fuerte abrazo, un placer pasar por tu sitio.
Gracias Cristina por tus cariñosas palabras. Sólo puedo decirte que disfrutes de ellos y los quieras cada día más.
EliminarBesos
Pues yo veo la entrada inundada de lágrimas. De las secas, que son más íntimas y no calan a los demás. Abrazos
ResponderEliminarSi existen lágrimas como las que tú describes, sin duda son de las que salen de mis ojos, gracias Amando.
EliminarUn fuerte beso.
Haces bien Sole, si te alivia este homenaje. No sabía que en España festejan el día del padre para estas fechas. En Argentina es el tercer domingo de junio.
ResponderEliminarMuy emotivo tu texto, un beso grande.
Hola Mirella, aquí se celebra el día de San José, supongo que por allí se celebrará más o menos en todos los países igual, por las mismas fechas. Para mi ayer fue un día muy especial y triste al tiempo. Con este pequeño texto quise hacerle un pequeño homenaje y compartirlo con todos vosotr@s.
EliminarBesos
Bueno, no creas que esa persona que llevas es de las más duras (con el recuerdo de tu padre).
ResponderEliminarFelicidades, también, a ti.
Gracias, sé que no soy de las más duras, créeme lo compruebo cada día, pero en cuestión de demostrar afectos soy al menos extraña.
EliminarBesos.
Físicamente quizás ya no están pero ahora que los echamos tanto de menos están más presentes y nos miramos más en ellos que quizás cuando los tuvimos cerca.
ResponderEliminarUn texto muy emotivo, lleno, como ya dijo antes alguien, de lágrimas secas.
Sí que lo está, no tengo ninguna duda, pero le echo tanto en falta...
EliminarBesos.
Soledad, Soledad,
ResponderEliminarme parece muy sentido lo que escribis me hace pensar mucho
te mando un beso enorme
Carmen
Gracias Carmen. Poco más puedo decirte, sólo eso que sale de dentro y que me alegra compartirlo con vosotros.
EliminarBesos para ti también.
me ha llegado
ResponderEliminares muy hermoso tu blog
ResponderEliminarGracias por acercarte hasta mi casa, es un placer tenerte por aquí y compartir contigo este trocito de vida.
EliminarBesos
Todos necesitamos en algún momento exteriorizar nuestros sentimientos, de la manera que fuere, porque si no nos ahogamos con ellos dentro, haces bien en hacerlo y usar tu blog no solo para expresar lo que sientes, sino para hacernos ver que aunque no seas de demostrar tus afectos físicamente tienes tus sentimientos y eres una mujer sensible, tus letras son prueba de ello soledad, gracias por compartir con nosotros tu sentir, te repito, haces bien, todos lo necesitamos.
ResponderEliminarHola amigo Pedro. A veces los sentimientos los llevamos como si fueran una pequeña (o grande) espinita clavada en la garganta, de esas que no te ahogan pero que impiden que todo fluya con normalidad. A mi me cuesta, me sigue costando sacarla de ahí, pero todo es un proceso y en el camino ando.
EliminarBesos.
¡Hola! No sé si redundo, Dolores, o llego un poco tarde, pero este fin de semana leía a Zbibniew Herbert (1924-1998) y a su Don Cogito, y al llegar al final del poema Meditando sobre el padre, me he acordado de tu entrada: "en un humilde lugar hay una sombra bajo una piedra // él crece en mí nos alimentamos de nuestras derrotas / y nos da la risa / cuando dicen qué poco hace falta / para reconciliarse".
ResponderEliminarUn abrazo. Ignacio.
Los que navegan en la madrugada
Eliminarpero nunca volverán
dejaron su huella en una ola.
Zbibniew Herbert
Gracias por tu presencia.
Te comprendo muy bien Soledad, a veces ocurre que no podemos mostrar nuestro interior dolorido pero estamos heridos cuando perdemos a quien amamos, nos cuesta aceptarlo. Yo sigo llorando a mi madre, pero a mi padre, no conseguí sacar ni una sola lágrima.
ResponderEliminarTe dejo un beso de ternura
Sor.Cecilia
Gracias Sor Cecilia, supongo que hay distintas formas de llorar, cada uno procesamos las cosas de distinta forma, la mía pasa por llevarlo por dentro.
EliminarAbrazos
Cada cual exterioriza sus sentimientos a su manera. No somos piezas de una factoría robotizada.
ResponderEliminarSeguro que tu padre puede entenderte con el lenguaje que no precisa de letras.
Saludos.
Tienes razón, afortunadamente no somos máquinas y no hacemos todos las cosas de igual forma, sé que él está ahí y eso me basta.
EliminarGracias por tu compañía.
Me uno a tu luz existencial y al espíritu más noble y bondadoso de esta fiesta, en esta fecha y siempre… ahí van mis deseos, con esos polvillos mágicos que rodean tu orilla…
ResponderEliminarGracias por tu visita y tu comentario, siempre serás bienvenido.
EliminarBesos